Me desperté sobresaltado con el tableteo de ametralladoras y detonaciones de otro tipo de armas. El ambiente dentro del Gimnasio era de alta tensión, aquel que poseía armamento se aferró al mismo dada Las circunstancias por el peligro de bombardeo o ataque de comandos y como los mecánicos, por sus tareas específicas no están provistos de armamento de mano, se proveyó a una cierta cantidad de ametralladoras Halcon, a algunos suboficiales y civiles, dándose una breve y sintáctica instrucción de utilización pues la mayoría desconocíamos como se utilizaban. En mi caso no tenia ninguna instrucción de tiro pues no había realizado el servicio militar, pero a la altura de los acontecimientos era necesario saber defenderse y a la vez tratábamos de vestirnos rápidamente. Transcurridos los minutos estas detonaciones fueron apagándose, nos recostamos vestidos sobre nuestros catres, todavía era muy temprano pero nadie pudo conciliar el sueño, estábamos con los nervios en tensión.
Más tarde fuimos a desayunar a la parrilla y allí nos enteramos que había sido una falsa alarma: los puestos de guardia que vigilan la bahía habían divisado en las aguas una embarcación que se desplazaba muy lentamente y pensaron que se trataba de algún comando inglés. Por la escasa luz (sólo la de la luna) se confundieron y comenzaron a disparar; al tirar un puesto, los otros también lo hicieron, hasta que al fin verificaron que era un bote de algún pescador del pueblito que lo había dejado mal amarrado, pero a nosotros flor de susto que nos dió...!
Llegamos a la Base a las 06:30 Hs., los mecánicos y armeros comenzaron a alistar aviones, la temperatura era insoportable -entre 10/12 grados bajo cero-, la superficie del suelo estaba cubierta por una capa helada como de 2 centímetros de espesor, sentí compasión por mis compañeros que tenían que desarrollar sus tareas a la intemperie mientras yo estaba en una oficina, aunque muchas veces también me tocaba andar al aire libre.
Si bien el piloto es quien finalmente ataca al enemigo y logra el éxito, ello sólo es posible gracias a todos los camaradas que ponen su granito de arena para lograr que los aviones estén listos en tiempo y forma, trabajando con mucho sufrimiento y angustia, muchas veces sin descansar y soportando las inclemencias del tiempo, pero hasta el momento ellos no eran mencionados por la prensa nacional ni internacional, sólo se expresaba la admiración mundial hacia nuestros intrépidos pilotos.
Existe además un grave problema: a raíz de las misiones aéreas realizadas nos hemos quedado sin tanques suplementarios de combustible, ya está coordinado con la Unidad y con el Comando de Material, la obtención de los mismos en el Exterior.
Se ordenó que el avión C-419 quedara en San Julián para aumentar la dotación. El Departamento Operaciones informó que la metereología era adversa, no vislumbrándose mejora, y por esta razón, además de la falta de tanques, no se previeron misiones para nuestro Sistema de Armas.
A las 10:00 Hs. llegaron desde Tandil cuatro aviones más, dos para seguir a Río Grande y los otros dos en reemplazo de los que teníamos con fisura de parabrisas que serían remitidos a la VI Brigada Aérea para su reparación.
Los mecánicos y especialistas se dedicaron a inspeccionar y verificar los aviones dejándolos en condiciones para próximas misiones.
Carga de combustible de los aviones
En especial los armeros que controlan el funcionamiento de los Porta-Bombas con un equipamiento de maletas de prueba que simula la explosión del cartucho impulsor del mecanismo eyector, otro armero hace las pruebe en la cabina, armado de espoletas y pulsando el botón de lanzamiento de bombas, mientras otro comprueba en el banco de prueba colocado en el porta bombas, comprueba que se enciendan las luces de prueba, que indican el correcto funcionamiento del sistema, de igual manera se comprueba el funcionamiento de los cañones.
Por la tarde nos comunicaron que los pilotos de la primera Escuadrilla que dábamos por desaparecidos ayer, gracias a Dios se habían eyectado y estaban con vida en las Islas Malvinas, ellos son: Capitán Donadille, Mayor Piuma y 1er.Teniente Senn. También nos informan que los pilotos del II Escuadrón Aeromóvil de Río Grande que fueron derribados Capitán Luna (C-409) el cual pudo eyectarse, si bien no se sabia de la suerte corrida por el se suponía que estaba con vida, pero no así el Ten Bean ( C-428) a quien se lo da por desaparecido en combate.
Se nos ordenó a un grupo permanecer en la Base para recibir los tan ansiados tanques suplementarios, a cargo estaba el 1er.Ten. Posadas. Los tanques arribaron en un Boeing, vía Perú, aunque fueron adquiridos a Israel.
A través de las noticias radiales supimos que en las Islas Malvinas seguía el desembarco de las fuerzas británicas, además una patrulla de aviones Harrier había atacado al guardacostas argentino GC-82 Río Iguazú, provocándole graves daños y falleciendo un tripulante. En dicho ataque fue averiado un Harrier y otro fue derribado por la artillería argentina.
23-MAYO : OTRO HEROE MAS...
Como los días anteriores llegamos a la Base muy temprano. Los especialistas y mecánicos alistaban los aviones a la espera de una orden fragmentaria.
A las 10:30 Hs. arribaron desde Tandil los aviones C-430 y C-411, este último cuando aterrizaba se salió de pista al bloquearse una rueda del tren de aterrizaje, enterrándose en el suelo barroso del borde; rápidamente los mecánicos se abocaron a la tarea de intentar sacarlo de esa posición tan incómoda, pero el avión poco a poco se enterraba más y más, se tuvo que cavar y colocar maderas y chapas para moverlo, tirando con un tractor. Este avión tenía un aspecto muy diferente a los otros pues se encontraba en Inspección Ciclo Mayor cuando se declaró la guerra, el personal del Area de Material Río IV había trabajado H-24 para terminarlo cuanto antes, pero no pudieron pintarlo con el color y camuflaje que correspondía y salió con antióxido verde, lo bautizamos "la cotorra".
A las 10:30 Hs. llegó del Dto. Operaciones un requerimiento por el cual se debían alistar dos Escuadrillas de tres aviones cada una. A las 10:45 Hs. fueron pasados como listos ya que estaban preparados desde temprano. La configuración era como la de días anteriores: 2 bombas de 250 Kgs. con cola frenada y espoleta MU de cola, cañones y por supuesto con 3 tanques de 1.300 Lts. cada avión.
Rápidamente pasé la lista a Operaciones y fuí a la Sala de Pilotos a actualizar la pizarra. El tiempo estaba variable, muy frío y húmedo, con perspectivas de desmejorar paulatinamente.
Sala de pilotos reunión previa a la partida de la misión
A las 12:00 Hs. me confirmaron que partiría la primera Escuadrilla a las 12:30 Hs. y la segunda a las 12:45 Hs., se lo comuniqué a las cabeceras que se encontraban a cargo del S.M. Alvarez (la 25) y del S.Aux. Pizarro (la 07), operativas al 100% a pesar de las inclemencias del tiempo y de la dificultad de desarrollar las tareas en estas condiciones.
Cabecera 25
Aviones alistados para la misión de ataque a la flota inglesa
A las 12:25 Hs. los pilotos se dirigieron a los aviones. La primera Escuadrilla estaba formada por: C-421 Cap. Dimeglio, C-420 Ten. Aguirre Faguet, C-434 1er.Ten. Roman, los mismos pilotos que el 1º de Mayo habían atacado a la flota inglesa, ¿tendrían la misma suerte?... Decoló a la hora prevista.
La segunda Escuadrilla no pudo partir al surgir inconvenientes técnicos en dos aviones, no se logró poner en marcha a uno de ellos y el otro tuvo pérdida de combustible por el tanque suplementario ventral al realizarse la prueba de presurización, no autorizándose a decolar al restante.
A pesar de la comprobación previa del estado en servicio de los aviones, ocurren imprevistos, como en este caso que por las bajas temperaturas se vió afectada la puesta en marcha de los motores.
El personal de mantenimiento se dedicó presurosamente a levantar estas novedades mientras la primera Escuadrilla se dirigía a las Islas Malvinas; todos rogábamos por su suerte, la espera fue muy amarga, el tiempo no pasaba más, a nuestra mente volvían los recuerdos del pasado 21, hacíamos miles de conjeturas.
Eran las 14:05 Hs. cuando llamó el operador de la Torre de Vuelo diciendo con gran emoción que tenía contacto con los pilotos, gracias a Dios regresaban los tres; el operador se alegraba o sufría con antelación a nosotros, pues era el primero en tomar contacto con los pilotos y saber si todos volvían o si algún camarada quedaba para siempre en el campo de batalla.
Avisé a las cabeceras, previa autorización de Operaciones, y fuí hacia la plataforma de vuelo para recibir a los pilotos, eran las 14:25 Hs. y pudimos divisar en el cielo semi-cubierto las tres luces que indicaban "aquí estamos...". Saltábamos de alegría, nos abrazábamos, ¡Qué alegría, por Dios!. Esto borraba lo sucedido el 21, aterrizaron y fueron recibidos por todo el personal con la emoción antes expresada, los pilotos contaban la experiencia vivida, habían ingresado a la Bahía San Carlos donde había un infierno de misiles a las vez que les alertaban sobre una intensa actividad de aviones Harrier, que los obligó a regresar.
Avión de regreso de misión “alerta trae bombas con espoletas activadas”
ALERTA espoleta activada
Se comprobó que uno de los aviones llegó con una bomba armada, se había cortado el alambre que servía de seguro permitiendo el armado de la espoleta; el Inspector de armamento, S.Aux. Quiroga y el C.P. Díaz comenzaron con el desarmado de la espoleta, todo el personal se retiró a ponerse a cubierto ya que era muy peligroso, se corría el riesgo de que explotara y si sucedía así volábamos todos, agravándose con la cercanía de los otros aviones ya que el depósito de bombas se encontraba al costado de la plataforma. La desactivaron con gran profesionalismo y el silencio se quebró con nuestros gritos de alegría.
Fotográfica desde la cine ametralladora Defa 30 mm del ataque a la flota inglesa
Poco duró esta algarabía al enterarnos, por el relato de nuestros pilotos, que una Escuadrilla Dagger de Río Grande había sido atacada por una PAC (Patrulla Aérea de Combate) inglesa resultando derribado el C-437 por un misil Sidewinder lanzado por un Sea Harrier. Su piloto, el Ten. Volponi, no logró eyectarse y el avión se estrelló contra el suelo de Malvinas, quedando allí otro de nuestros héroes.
El Ten. Volponi era hijo de un recordado corredor de Tres Arroyos que competía en la época de las antiguas cupecitas de T.C.
A las 16:00 Hs. llegaron cuatro aviones desde Tandil: el C-414 y el C-417 que se debían preparar rápidamente para partir hacia Río Grande y el C-410 y C-416 que quedarían aquí en San Julián.
Mañana los pilotos trasladarán los aviones C-412 y C-415 que tienen sus parabrisas dañados por esquirlas de proyectiles ingleses; esto habla a las claras del peligro corrido por ellos y el milagro de haberse salvado.
A las 18:00 Hs. llegó un Hércules C-130 con su bodega repleta: traía siete tanques de 1300 Lts. suplementarios con sus respectivos porta tanques (éstos se esperaban ansiosamente pues eran imprescindibles para poder cumplir las misiones ordenadas, los aviones casi siempre regresaban sin ellos ya que eran eyectados para facilitar la fuga o evasión durante los ataques o intercepción. Al eyectar los tanques, el avión gana el perfil aeronáutico y así puede desarrollar mayor maniobrabilidad y velocidad).
Los aviones C-432 y C-411 quedaron listos. Al primero, cuya puesta en marcha había fallado, se le reparó el motor pero debía realizársele un vuelo de prueba y al segundo (la "cotorra") se le reparó el sistema de freno que debía ser chequeado y también efectuársele un vuelo de prueba para verificar el perfecto funcionamiento del tren de aterrizaje. Estos vuelos de prueba se llevarían a cabo si el tiempo lo permitía.
Confeccionar el Mensaje de estado diario del material aéreo y el Parte de Guerra fue hoy una ardua tarea, terminé bastante tarde.
Al regresar al Gimnasio noté que el ánimo del resto del personal, al igual que el mío, no era de lo mejor pues nos entristecía la noticia de la muerte del Teniente Volponi que era muy querido. Algo para destacar es la masificación de los sentimientos y la excelente relación que tenemos, compartimos todo, tanto lo material como lo emocional, nunca creí posible lograr esta unidad en un grupo tan grande.
Luego de cenar escribí una carta a mi familia contándoles un poco lo que vivimos aquí, les dije que sentíamos que estábamos triunfando, que ganaríamos y sobre todo que no los defraudaríamos...
Argentina : 3 - 9 - 1998 : La Fuerza Aérea confirmó oficialmente que los restos del avión Dagger hallados en la isla Borbón de las Malvinas son del aparato del teniente Héctor Ricardo Volponi. Ese avión fue derribado el 23 de mayo de 1982, a su retorno de una misión de ataque contra la cabecera de playa que los ingleses habían instalado tres días antes en el estrecho de San Carlos, que separa las dos grandes islas malvinenses. El comunicado precisa que, de acuerdo con la información que la Cancillería recibió de Gran Bretaña, se trata del cazabombardero Mirage V-Dagger, matrícula C-437, derribado el 23 de mayo de 1982 y cuyo tripulante era el entonces teniente Héctor Ricardo Volponi.
24-MAYO : QUE PASO CON LA SEGUNDA ESCUADRILLA
Al igual que los demás días nos levantamos y fuimos a la Base; al llegar notamos actividad sobre los aviones, tanto en las cabeceras como en la plataforma: estaban cambiando de color las franjas pintadas en los planos, anteriormente eran amarillas, pero ya los ingleses habían pintado franjas de idéntico color en los Sea Harrier. Mediante estas franjas las tropas terrestres de Malvinas podían reconocer los aviones propios, pero fueron efectivas hasta que los enemigos las copiaron. La orden era pintarlas color verde. El 1er.Teniente Posadas con un grupo de camaradas trabajaron toda la noche, ya estaban acostumbrados a no dormir, no era ni sería la primera vez.
A las 07:30 Hs. nos ordenaron alistar los aviones con similar configuración a los días anteriores, los pasé "listos" a las 08:00 Hs., pero de Operaciones me informaron que debíamos cambiar las espoletas por la "Mu de Cola" urgentemente ya que seguramente saldría una Escuadrilla.
Aviones dispersados cerca de la cabecera 07 junto a acopio de bombas
Los armeros, con la ayuda de los mecánicos y especialistas, realizaron la tarea en tiempo récord, pero para sorpresa de todos nos ordenaron volver a la configuración anterior, con espoletas Kappa III, era de no creer, ¡Pobres muchachos! pensarían lo peor de nosotros, pero no era nuestra culpa sino de los que planificaban las misiones, ¡Por Dios! ¡Cuándo se pondrían de acuerdo...!
A las 09:30 Hs. nos confirmaron que saldrían dos Escuadrillas: una a las 10:15 Hs. y la otra a las 10:30 Hs. Pasé los aviones listos al Departamento Operaciones y luego me dirigí a la Sala de Pilotos a actualizar la pizarra. Las Escuadrillas quedaron formadas de la siguiente manera:
Cabecera 25 C-419 Ten. Castillo, C-430 Cap. Díaz,
C-410 My. Puga
Cabecera 07 C-420 1er.Ten. Musso, C-421 1er.Ten. Callejo y C-434 Cap. Dellepiane
Los pilotos llegaron a los aviones a las 10:05 Hs., la primera Escuadrilla que debía decolar a las 10:15 Hs., por demora en la puesta en marcha de uno de sus aviones, no partió de acuerdo a lo previsto, saliendo la segunda Escuadrilla primero a las 10:30 Hs. y la otra a las 10:35 Hs.
Los despedimos con gran algarabía, el ensordecedor ruido de los motores tapaba nuestros gritos; se efectuó el decolaje con el peso máximo admitido para la operación de estas aeronaves, era impresionante, parecía que nunca levantarían vuelo, debían aplicar la post combustión (máximo régimen de potencia del motor) para poder despegar, la aplicación de la PC tenía que ser muy medida pues el consumo de combustible es de aproximadamente 200 Lts. de JP1 por minuto y el decolaje toma aproximadamente 2 minutos, restándole esos litros de combustible tan apreciados.
Mientras aguardábamos el regreso, nos reunimos en las carpas para jugar a las cartas o bien tomar algo caliente, otros formaron una rueda de conversaciones intercambiando opiniones sobre esta guerra. Pero se debía seguir con la recuperación de aeronaves, así es que se alistaron, y aprovechando el buen tiempo existente, a las 11:00 Hs. decolaron el C-411 y el C-432 para realizar los vuelos de prueba. Regresaron a las 11:30 Hs. sin novedad, quedando en servicio; los mecánicos les colocaron los tanques suplementarios y ya estaban preparados por si eran necesarios para otra misión.
Personal de mantenimiento alistando los aviones para otra misión
Así transcurrió el tiempo de espera, mis compañeros elevaban sus miradas al cielo en busca de las luces de los aviones, yo los veía a través de la ventana e imaginaba que sus charlas girarían alrededor de la suerte de las Escuadrillas.
Vcom Villar y My Rodeyro junto personal de mantenimiento a la espera del regreso de los aviones
Eran las 13:10 Hs. cuando vimos en el cielo los tres puntitos luminosos que parecían decirnos "aquí estamos, regresamos...". Los tres aterrizaron sin novedad, en la plataforma fueron recibidos con alegría, se podía apreciar que el avión C-434 tenía fisurado su parabrisas por impacto de esquirla o proyectil enemigo, el C-420 tenía un impacto en uno de los tanques suplementarios y el otro avión, el C-421, regresó con una bomba que por alguna razón no fue despedida, gracias a Dios esta vez no se armó su espoleta, el seguro de alambre estaba intacto.
1er Ten Posadas mostrando impacto de proyectil ingles
Esta Escuadrilla atacó a la flota inglesa, al penetrar en el estrecho San Carlos fueron recibidos por un intenso ataque de artillería antiaérea y misiles, pero igualmente arremetieron contra una Fragata tipo 21, averiándola. También nos dijeron que la segunda Escuadrilla había sido interceptada por los Sea Harrier, desconociendo su situación. Sentimos gran incertidumbre por la suerte corrida por ellos, pasaban los minutos y no se tenía novedades, parecía la misma película del pasado 21. No regresaron, dándose por desaparecidos en combate los aviones C-410, C-419 y C-430 y los pilotos My. Puga, Cap. Díaz y Ten. Castillo. Rogábamos a Dios que los pilotos se hubiesen eyectado y se encontrasen con vida.
Copia del Mensaje Diario un calco del dia 21 mayo.
Nos invadía la desazón y tristeza por estas pérdidas. Al realizar los Mensajes y Parte de Guerra me parecía que estaba repitiendo lo mismo que el día 21, todo era un calco, con la diferencia de las matrículas y apellidos de los pilotos.
El estado anímico de un grupo se puede apreciar en ciertas actitudes, una de ellas es la falta de apetito, hoy casi nadie fue a cenar...